26 de octubre de 2011

No lo puse en mi quiniela, pero estaba (2-2)

Ayer se presentaba en Nervión el Racing de Santader, el colista de la categoría, tal y como llegó el Sporting hace semanas y le ganamos sufriendo (a los asturianos, me refiero). Todo parecía que iba a ir bien, porque el Racing en la teoría y en la práctica tiene menos equipo que los asturianos, pero, hay cosas que no están en las quinielas de nadie, y, como dije en la emisora a la cual fuí invitado para debaitr (neofm), el partido a mi, sinceramente, no me gustaba a priori, había cierto temor, y, efectivamente, esos temores se fueron confirmando durante el trascurso del partido.

No lo puse en mi quiniela pero estaba.

Para empezar, se intuía desde horas antes que Luna no sería titular, algo que podría estar en las quinielas de muchos pero no en la mía ni, sobre todo, en la del propio chaval, que si no ha jugado en este partido no se cuando jugará, por mucho que se diga que quien la lleva la entiende y sea verdad nunca entenderé este caso.

No lo puse en mi quiniela, pero estaba,  que fuese el Racing quien llevara la manija del partido en la primera fase del mismo, ni que se fueran arriba como se fueron (recuerdo una ocasión que fallan cuando uno de sus atacantes lo tenía todo a favor para ponerse por delante pero, inexplicablemente, la manda casi al voladizo de gol sur).

No puse tampoco en mi quiniela que el Sevilla volviera a trabajar el partido desde atrás, con una defensa en buen estado y con un Medel y un Campaña haciendo buenas labores en el centro del campo ya que en las líneas atacantes no estábamos finos (lo del chileno es normal, pero me gustaría destacar al canterano porque no entiendo ni concibo, aunque sí tengo que respetarlo por norma, que se hable mal de este chaval y de lo que hizo en el día de ayer. A mi, personalmente, me gusto).

El conjunto de Marcelino se iría acercando tímidamente, sobre todo por el lado izquierdo, donde se encontraba Trocho, y, bueno, si antes hablábamos de Campaña, éste, a diez minutos del descanso, ejecuta un lanzamiento de falta de forma impecable para que Manu consiga rematar y así ponernos por delante.


Tampoco puse en mi quiniela, pero estaba, que el conjunto de Marcelino saliera con cierta y abundante ansiedad por querer regalarle a Nervión la primera victoria convincente de la temporada. Si hubiésemos ido con calma quizás el resultado ahora sería otro más satisfactorio, porque da igual ganar por uno que por dos pese a que la imagen no pueda llegar a ser la misma, pero el premio final si lo hubiera sido, los tres puntos. 

Pues eso, a un Sevilla empeñado en atacar y a una afición que con el paso de los minutos iba diciendo cada cosa, nos dejan helados con ese frío que debieron traer de tierras cántabras y con una remontada, dos goles, que vienen de dos errores monumentales, uno de Navas y el otro de Coke (aunque el segundo más bien fue colectivo), que la defensa no supo paliar, con lo bien que estaba últimamente...

También se me olvido poner en mi quiniela que Rakitic, que junto con Luis Alberto y Negredo (más detalles del primero que del segundo), fue lo que introdujo Marcelino para intentar voltear el marcador y que no me gustó mucho (el croata, me refiero), se sacara un centro que cabecearía Manu al final del partido para que este acabara en empate. 
Se me olvidó ponerlo en mi quiniela, pero estaba, estaba también porque el Racing, pese a que se puso por delante, me pareció un equipo ramplón, como típico Sporting que te viene el otro día, o el mismo Granada el lunes que viene (ya hablaremos de eso), y, contra este tipo de equipos, el Sevilla está cambiando con respecto al año pasado, porque partidos así se perdían.

No puse en mi quiniela que la grada se impacientara, pero estaba, y, finalmente, lo más gordo que no he mencionado y que está ahí, en mi quiniela, datos, estadísticas y en las de todos los que me leeis, es que una semana más, pese a que hayamos perdido la racha de ganarlo todo en casa, seguimos invictos.

No lo puse en mi quiniela, pero estaba.

6 comentarios:

Mayte Carrera dijo...

Buen post Manu.
Normalmente el pez grande se come al chico, pero con nosotros hay muchas veces que el chico se come al grande.
Al final se consiguió un puntito que sabe a poco pero que al menos nos evita salir con cara de tontos.
Como lectura positiva, aún permanecemos invictos.
Un abrazo

Flamenco Rojo dijo...

No recuerdo una falta del Sevilla en la segunda parte...tampoco es eso ¿no? Tranquilamente Escudé pudo haber sujetado al que iniciaba la contra en el primer gol, vamos digo yo. En fin, le toca a Marcelino corregir esta semana ese aspecto, el resultante de ir "casi" todo el equipo a rematar un corner o falta y que nos pillen en "pelotas" en un contrataque.

La verdad, no fue lo mismo salir del campo con un 1-2 que con el 2-2.

Un abrazo.

taxistasevillista.blogspot.com dijo...

juegas con ventaja en tu quiniela te kie ya ,no conozco ningun sevillista que pensara que no ibamos a ganar saludos papafritya en potencia

Miguel dijo...

Amigo Manu
Hubiera preferido perder y por fin sacar a relicir las enormes carencias del equipo tanto defensivas como ofensivas

Manuel Menacho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel Menacho dijo...

Miguel, como se puede desear que pierda tu equipo (si lo es)? A mi me duele que un Sevillista piense asi, no soy resultadista y si mi equipo no ha podido ganar pero se ha esforzado y ayer lo hizo, estoy orgulloso de el, como lo estuve cuando perdio contra el Madrid 2-6 y me rompi las manos aplaudiendo! Soy Sevillista de Bruselas, pero de Sevilla aunque gane! Una abrazo Manu